Tarta de San Marcos

  • Postres Fáciles

  • Postres Tradicionales

  • Postres Thermomix

  • Postres Especiales

  • Postres Internacionales



  • "Tarta de San Marcos"


    Tarta de San Marcos


    La tarta San Marcos es todo un clásico dentro de la pastelería tradicional de nuestro país, una tarta muy conocida y consumida, que se puede tomar como postre o como merienda. Os proponemos esta receta para que la hagáis en casa.



    Ingredientes para el bizcocho:

    - 120 gramos de azúcar
    - 120 gramos de harina
    - 4 huevos grandes
    - Un poco de sal
    - Una cucharada de levadura.

    Ingredientes para el relleno:

    - 750 gramos de nata montada
    - 200 gramos de azúcar
    - Dos cucharadas de cacao puro sin azúcar

    Ingredientes para el almíbar:

    - 100 gramos de azúcar glas
    - Un vaso de agua
    - Medio vaso de brandy

    Ingredientes para la cobertura de yema:

    - 150 gramos de azúcar
    - 50 ml de agua
    - 4 yemas de huevo
    - Una cucharada de maicena

    Ingredientes para adornar:

    - Azúcar moreno
    - Almendras fileteadas y tostadas (Opcional)




    Preparación:

    Vamos a detallaros paso a paso como hacer en casa una riquísima tarta San Marcos, una de las tartas más ricas que puedes preparar. Aunque parezca una receta complicada, verás que incluso sin tener demasiada experiencia en la cocina podrás hacerla siguiendo nuestras indicaciones. Vamos con la receta.

    Lo primero que vamos a hacer es poner a precalentar el horno a 180ºC, así al acabar de hacer la tarta ya estará listo para hornear. En un recipiente amplio vamos a batir las yemas de huevo junto al azúcar, usando unas varillas para ello. Por otro lado montamos las claras de esos huevos a punto de nieve, con una pizca de sal, pero hay que dejarlas bien montadas. Una vez hecho, mezclamos las yemas mezcladas con el azúcar junto las claras montadas a punto de nieve, de forma suave para que no se bajen.

    Tamizamos la harina y la levadura, para quitarles las impurezas y grumos que tuvieran, y vamos añadiendo a la mezcla anterior, pero lo hacemos poco a poco, para que vaya mezclándose bien y sin formar grumos. Añadimos una pizca de sal al final. Vertemos esta masa resultante en el molde elegido, que previamente habremos untado con un poco de mantequilla y harina por encima, para que no se pegue. Horneamos por arriba y por debajo con el horno ya a 180ºC durante unos 30 minutos. Cuando esté hecho por dentro y por fuera, sacamos del horno y dejamos enfriar un poco para desmoldarlo después.

    Pasamos a preparar el almíbar, para lo que ponemos a calentar a fuego suave el agua junto al azúcar en un cazo, y cuando hierva le añadimos el brandy y dejamos que reduzca del todo. Después pasamos a montar la nata, empleando para ello 200 gramos de azúcar y unas varillas. Cuando la tengamos montada vamos a emplear unos 550 gramos de nata para el relleno de la tarta y 200 gramos para la cobertura lateral, aproximadamente. La nata para el relleno la dividimos en dos partes. A una de ellas le agregamos un par de cucharadas de cacao en polvo y mezclamos bien con las varillas, para que quede con el color chocolateado que queremos. Reservamos en la nevera para que se mantenga fría.

    Para hacer la cobertura de yema de la tarta vamos a mezclar el agua y el azúcar en un cazo pequeño, que calentamos durante unos minutos para que se forme un almíbar y lo dejamos reposar. Por otro lado, mezclamos en un bol las yemas de huevo con la maicena, hasta que queden bien mezcladas. Volvemos a calentar el cazo con el agua azucarada y le añadimos la mezcla de maicena y las yemas, sin dejar de remover hasta que espese. En un cazo más grande ponemos agua muy fría y metemos en el mismo el cazo pequeño para que se enfríe rápidamente su contenido

    Y empezamos ya a montar la tarta. Cortamos horizontalmente el bizcocho que preparamos al principio en tres partes iguales, y lo colocamos una en la bandeja donde vayamos a montar la tarta. Vertemos el almíbar sobre la primera capa, la de abajo, con cuidado de no pasarnos y quede demasiado empapado. Después añadimos la primera capa de nata montada, repartiéndola bien por toda la superficie.


    Colocamos la segunda capa de bizcocho, y sobre ella volvemos a verter un poco de almíbar, sin pasarnos, y después sobre el bizcocho repartimos la capa de nata con chocolate. Ponemos encima la tercera parte del bizcocho y volvemos a mojarla un poco en almíbar. Sobre ella colocamos la cobertura de yema, que debe estar muy espesa, y por encima espolvoreamos un poco de azúcar moreno, que quemamos con un soplete de cocina.

    Por último vamos a cubrir los laterales de la tarta con la nata que teníamos reservada para ello, intentando repartirla homogéneamente cubriendo bien todo el exterior. Si quieres puedes tostar las almendras laminadas un poco hasta que se doren, y colocarlas encima de la tarta, aunque es algo opcional. Metemos la tarta en la nevera y dejamos enfriar durante varias horas para que se enfríe del todo y se compacten las capas.